Este hombre ha sido contratado para montar una piscina. Sin embargo, no podía concentrarse ya que estaba la dueña de la casa con un traje de baño muy ajustado, con el que se le marcaban bien las tetas y el culo. Cuando ha terminado la jornada, la mujer no solo le ha pagado con dinero, si no que también le ha sacado la polla, se la ha comido y luego se ha dejado penetrar en toda una gran cantidad de posiciones.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *