Un hombre tiene mucha suerte. Hace un par de años se caso con una negra espectacular que tiene un cuerpo que muchos desearía. En cuando quiere siempre la puede pillar ya que siempre tiene ganas de follar. En este caso ha ido a la cocina mientras ella hacía la comida y le ha propuesto poder metérsela. Ella le ha enseñado las tetas de forma inmediata y luego se ha dejado penetrar en una gran cantidad de posturas posibles.

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