Un hombre estaba algo desilusionado porque sabía que nadie le iba a regalar nada especial por su gran día y ya se había resignado a ello. Sin embargo, en el momento exacto en el que cambio el día, su novia se puso a cuatro patas y se metió su polla en la boca para hacerle la mejor chupada que en su vida le habían hecho. Dejó hasta que se le corriera en la boca.

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